El proyecto es una iniciativa del Ayuntamiento de Murcia concebida para la revitalización de la barriada del Espíritu Santo de Espinardo y aprobado por la Dirección General de Fondos Comunitarios del Ministerio de Economía y Hacienda en el marco de la Iniciativa Urbana. El proyecto, cuyo importe total asciende a la cantidad de 10.745.651 €, está financiado por el Ayuntamiento de Murcia en un 30% y el 70% restante por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), creado por la Unión Europea para impulsar la cohesión social en todo el territorio de la Unión.
La iniciativa surge de la demanda de las asociaciones vecinales del barrio del Espíritu Santo para emprender una actuación que dé solución a los crecientes problemas de la zona, cuya degradación está aumentando notablemente en los últimos años. El Ayuntamiento de Murcia, como entidad responsable de la gestión del municipio, asumió la iniciativa de los vecinos, encargó informes técnicos a los diferentes servicios municipales: vivienda, cultura, servicios sociales, educación, sanidad, sociedad de la información, juventud y empleo, y puso en marcha un mecanismo de consulta a las diferentes entidades sociales y económicas.
La Iniciativa Urbana está destinada a la puesta en marcha de estrategias innovadoras de regeneración económica y social de zonas urbanas, mediante un enfoque integrado, que favorezcan un desarrollo sostenible. La estrategia de este proyecto consiste en la regeneración urbana de la barriada del Espíritu Santo desde un enfoque integrado, potenciando la cultura y la diversidad cultural como factor clave del desarrollo urbano y de la sociedad del conocimiento y siendo éstos motor de las demás políticas. El enfoque integrado para una regeneración urbana implica la consideración de la dimensión física, la dimensión social y la económica interactuando a la vez.
Mejora del espacio físico. El objetivo en este ámbito es conseguir un espacio físico atractivo, con equipamientos culturales, sociales y educativos de calidad, que permitirá identificarse a los ciudadanos con su comunidad y ser un polo de atracción para el resto de la ciudad. Se construirá un centro de producción artística y cultural, incluido un vivero de empresas culturales que será el buque insignia de la zona. Además, se dotará al barrio de espacios libres atractivos mejorando los jardines con instalación de arbolado e iluminación suficiente y con medidas de ahorro energético, y se soterrarán los contenedores de recogida de residuos para mejorar el atractivo y la salubridad de la zona y la protección ambiental.
Mejora del entorno social y cultural. El objetivo es eliminar las situaciones de exclusión y el aislamiento de la zona, promover la diversidad cultural desarrollando el potencial creativo de los ciudadanos y crear vínculos de unión entre la ciudadanía, para mejorar la convivencia y la cohesión social. Las medidas en este ámbito se articularán en torno a programas coordinados de inclusión social, desarrollo de programas sociales y culturales dirigidas a grupos vulnerables, programas de formación artística y cultural para todos los sectores de la población, incluido el ámbito educativo. Acciones formativas destinadas a fomentar el uso de las TIC, la incorporación de las tecnologías digitales en el hogar y favorecer la alfabetización tecnológica de los ciudadanos.
Mejora del entorno económico. El objetivo es la revitalización económica de la zona con el desarrollo de las industrias culturales y creativas como recurso estratégico y fuerza impulsora de la regeneración urbana. Las medidas en este ámbito se dirigen a mejorar la empleabilidad de las personas, aumentar los recursos de empleo y dinamizar la actividad económica. Se pondrá en marcha un vivero de empresas culturales como apoyo a los emprendedores en los primeros años de funcionamiento de la empresa y se habilitará un servicio de conciliación de la vida laboral y personal para facilitar el acceso al empleo de las personas con responsabilidades familiares, en especial de las mujeres:
Los procedimientos y metodología para alcanzar estos tres niveles de mejora (de los entornos y realidades físicas, socioculturales y económicos) pasarán necesariamente por interrelacionar estrechamente la eficiencia medioambiental, la innovación tecnológica en información y conocimiento y la creación y consolidación de mecanismos estables de participación social y ciudadana en todo el proceso de diseño, desarrollo y evaluación del proyecto, reforzando en las diferentes fases la perspectiva de igualdad en todos los ámbitos.